Visión, misión… Saber hacia dónde caminar

1. Y ENTRÓ otra vez en Capernaum después de algunos días, y se oyó que estaba en casa.
2. Y luego se juntaron a él muchos, que ya no cabían ni aun á la puerta; y les predicaba la palabra.
3. Entonces vinieron a él unos trayendo un paralítico, que era traído por cuatro.
4. Y como no podían llegar a él a causa del gentío, descubrieron el techo de donde estaba, y haciendo abertura, bajaron el lecho en que yacía el paralítico.
5. Y viendo Jesús la fe de ellos, dice al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados.
6. Y estaban allí sentados algunos de los escribas, los cuales pensando en sus corazones,
7. Decían: ¿Por qué habla éste así? Blasfemias dice. ¿Quién puede perdonar pecados, sino solo Dios?
8. Y conociendo luego Jesús en su espíritu que pensaban así dentro de sí mismos, les dijo: ¿Por qué pensáis estas cosas en vuestros corazones?
9. ¿Qué es más fácil, decir al paralítico: Tus pecados te son perdonados, o decirle: Levántate, y toma tu lecho y anda?
10. Pues para que sepáis que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra de perdonar los pecados, (dice al paralítico):
11. A ti te digo: Levántate, y toma tu lecho, y vete a tu casa.
12. Entonces él se levantó luego, y tomando su lecho, se salió delante de todos, de manera que todos se asombraron, y glorificarón Dios, diciendo: Nunca tal hemos visto.

El pasaje expuesto ha sido muy analizado y estudiado un sinnúmero de veces, desde varios ángulos y con toda clase de aplicaciones sobre todo en el campo evangelístico.

¿Qué le parece amigo lector si ensayamos otro punto de vista, como el del desarrollo personal o empresarial? ¿Estaría usted dispuesto a acompañarme?

Veamos:
Un paralítico es traído por un grupo de hombres ante los pies de Jesús, ellos esperan que el enfermo sea curado y lo consiguen, ese es el resumen del pasaje pero examinemoslo un poco más de cerca.

Primero: el grupo de amigos, y probablemente también el mismo enfermo, han oído de Jesús y han creído en los testimonios que de Él da la gente, creen que Él es la solución. Se llama fe y ” … fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”.

Segundo: los hombres tienen una visión, y no solo eso; tienen una visión única, cada uno de ellos ve a su amigo sano, eso lo tienen claro y es lo que impulsa su actuar respecto al caso. Ellos han dejado de ver la enfermedad como una situación permanente, en lugar de ello ven la salud, tienen una visión y como demuestran los acontecimientos próximos, caminan hacia ella sin importar los obstáculos y las barreras que pudiesen salir a su paso.

Tercero: se impusieron una misión, la de llevar a su amigo ante Jesús para que fuera sanado y el cumplimiento de esa misión se constituyó en prioridad absoluta para ellos. Para lograr esa misión hicieron lo necesario sin mezquinar esfuerzo alguno.

Cuarto: Tuvieron un objetivo, dejar a su amigo a disposición de Jesús, apelar a Él para que hiciera su obra sanadora, lo harían a toda costa.

Quinto: desarrollaron actividades en torno a su visión, misión y objetivos: planificarón; cuando vieron que no podían llegar a la casa donde Jesús estaba, tuvieron que pensar en alternativas y así decidieron subir al techo y hacer allí un agujero para bajar al enfermo a través de él y así ponerlo a los pies de Jesús. Con lo simple que pueda resultar el asunto, merece un análisis un poquito más profundo.

Era un grupo de hombres, no solo los cuatro que portaban la camilla, fíjese en el versículo tres, claramente se dice que “venían unos…” de los cuales cuatro realizaban esa tarea; pero entonces, el resto ¿qué hacía?

Evidentemente algunos de ellos fueron de avanzada a explorar el camino, a abrir el paso para los demás, especialmente para quienes llevaban la camilla con el enfermo, además, cuando se dieron cuenta que no podrían llegar por la puerta informaron a los otros y entre todos decidieron ir por el techo.

Alguien tuvo que adelantarse en subir e informar si era o no viable la operación, luego, alguien debió guiar los movimientos del grupo, calcular e indicar el lugar exacto donde hacer la perforación, esto implica que había alguien abajo informando la ubicación exacta de Jesús dentro de la casa para evitar que se hiciera el hueco en un lugar errado y finalmente, habría personas que hicieron la tarea de limpiar el lugar, retirar el barro, previo a esto alguien debió proporcionar y transportar herramientas, luego retirar las ramas que sostenían el barro. Al fin, los cuatro portadores de la camilla pudieron bajarla usando cuerdas, esto significa también que alguien proporcionó las cuerdas.

La operación completa implica la participación coordinada de muchas personas, la asignación de tareas específicas a cada uno y la voluntad de realizarlas.

Y todos actuaban al impulso de una visión, cada uno realizaba su misión, cada uno tenía un objetivo y todos, cada uno a su tiempo hizo lo que tenía que hacerse.

El papel del equipo humano llegó hasta allí, hasta el momento de poner al enfermo delante de Jesús.

Sexto: hasta este momento, se ha hecho todo lo posible, es decir, lo que el esfuerzo de los humanos posibilitaba; pero de aquí en adelante, era el momento de los imposibles, de aquellas cosas que los hombres no podemos hacer, en otras palabras, llegó el momento que le corresponde a Él y lo dejaron actuar.

Séptimo: el resultado que en este caso, contrapone la intención del hombre a la voluntad de Dios. Jesús ha venido a salvar almas, a perdonar y lo hace, perdona los pecados del enfermo antes que atender a su necesidad física. Y se desata la ola de críticas.

Las críticas no detienen a Jesús, son necesarias para mostrar SU GRANDEZA frente a la adversidad producto de la envidia, los intereses egoístas, malsanos y sin fundamento.

La respuesta es la sanidad del enfermo, operación sujeta sin embargo a una actitud del propio necesitado. La obediencia incondicional, la obediencia por fe, la plasmación de la visión, era necesario que el necesitado haga algo, que levante su lecho y se ponga a caminar, evidentemente el hombre lo hizo sin chistar.

Podemos pensar que quizás el hombre había pasado tanto tiempo, posiblemente años en esa penosa situación y tal vez hasta haya perdido la esperanza de recuperar su salud, pero después de haber sido perdonados sus pecados era otro hombre, totalmente distinto, una nueva fuerza impulsó su acción, no lo pensó y simplemente se levantó y caminó, era necesario que los demás lo vean pues solo así su testimonio sería difundido para que otros también tuvieran fe.

La cuestión es clara y es aplicable en forma práctica a nuestros días, trátese de lo que se trate, no es pues, una novedad que los modernos gurús hayan lanzado conceptos y prácticas como redactar una visión, una misión, unos objetivos, metas y actividades.

No en vano se enseña ahora a los jóvenes a tener un Plan de vida en el cual se consideran todos los componentes mencionados, de ello dependen sus posibilidades de desarrollo y éxito posteriores.

No en vano las empresas y en general todas las organizaciones modernas basan sus diseños operacionales y proyecciones esforzándose en una adecuada redacción de tales elementos y, desde luego, en su implementación eficiente.

Un tip en lo espiritual: lea con atención el versículo cinco: ‘”Jesús al ver la fe de ellos…”

Estimado lector, en lo que quiera usted lograr, la voluntad de Dios se mueve por la fe, no por la necesidad ni por la lástima. La fe, esa fe que impulsa a la acción es lo que mueve la voluntad de Dios, úsela, apele a ella sin temor y realice todo lo que quiera realizar en su vida.

LUIS JÄEGER FERNÁNDEZ.

Empuja tu roca


O… cumple tu tarea, deja el resto para Dios

Cuentan que un muy buen hombre vivía en el campo, pero tenía problemas físicos, oraba todos los días pues tenía fe en Jesús, pedía fervientemente que se le resolviera el problema físico que tenía. Un día Jesús respondió a su oración y le dijo:

- Debes ir hacia aquella gran roca de la montaña, y te pido que la empujes día y noche durante un año, pase lo que pase y te digan lo que te digan, no deberás dejar de empujar la roca.

El hombre quedó perplejo, le parecía increíble que Jesús le pidiera empujar la gran roca, pero siempre había sido obediente así que decidió obedecer una vez más y se dirigió hacia la enorme roca de varias toneladas, que Jesús le mostró.

Empezó a empujarla con todas sus fuerzas, día tras día, pero no conseguía moverla ni un milímetro. A las pocas semanas llegó el demonio y le puso pensamientos en su mente:

- ¿Por qué sigues obedeciendo a Jesús? Yo, no seguiría a alguien, que me haga trabajar tanto y sin sentido. Debes alejarte, ya que es estúpido que sigas empujando esa roca… nunca la vas a mover.

Las palabras del demonio parecían tener sentido, pero la fe del hombre era más fuerte.

El hombre trataba de pedirle a Jesús que le ayudara, para no dudar de su voluntad, y aunque no entendía, se mantuvo en pié con su decisión de empujar. Con los meses, desde que se ponía el sol hasta que se ocultaba, aquel hombre empujaba la enorme roca sin poder moverla; pero su cuerpo su cuerpo se fortalecía, sus brazos y piernas se hicieron fuertes por el esfuerzo de todos los días. Cuando se cumplió el tiempo, el hombre elevó una oración a Jesús y le dijo:

¿Por qué sigues obedeciendo a Jesús? Yo, no seguiría a alguien, que me haga trabajar tanto y sin sentido.

- Ya he hecho lo que me pediste, pero he fracasado, no pude mover la piedra ni un centímetro.

Y se sentó a llorar amargamente, pensando en su muy evidente fracaso. Jesús apareció en ese momento y le dijo:

- ¿Por qué lloras? ¿Acaso no te pedí que empujaras la roca? Yo nunca te pedí que la movieras, en cambio mírate, tu problema físico ha desaparecido. NO has fracasado, yo he conseguido mi meta, y tú fuiste parte de mi plan. Tu esfuerzo hizo posible que mi voluntad de ayudarte se hiciera una realidad.


Los hombres casi nunca encontramos lógica en las cosas que Dios dispone para nosotros, y tratamos de razonar con nuestra “lógica” solo para encontrarnos frustrados y es que no entendemos que nuestra “lógica” no siempre es la de Dios y que Él en su infinita sabiduría es quien está disponiendo para nosotros lo mejor. Para que la voluntad de Dios se cumpla en nuestra vida, debemos acatar su voluntan sin asomo de duda, de otro modo, solo lograremos estorbar la voluntad de Dios.

El día de hoy es un llamado a “empujar”, sin importar qué tantos pensamientos de duda ponga el enemigo en nuestras mentes.

Pongamos todo en las manos de Jesús, y Él, por medio de su voluntad, nunca nos hará perder el tiempo, más bien, nos hará ser más fuertes…

LUIS JÄEGER FERNÁNDEZ.

Qué bonita familia


Cuando el conformismo, la pereza y el autoabandono dictan las reglas

- Mi amor - le dice la mujer al esposo que está tirado en el mugroso sillón - he estado pensando que podemos cambiar algo las cosas.

- ¿Sí? ¿y cómo querida? - responde el barrigón y mantecoso marido a la desgreñada mujer, sin el menor interés mientras sigue mirando la televisión y con el control remoto firmemente cogido.

- Mira mi amor - insiste ella - mi hermano Jorge nos ayuda con la comida, mi hermana Lidia con la ropa de los chicos, mi tío Manuel nos paga el arriendo mis padres nos pagan la luz y el agua - agacha la cabeza medio avergonzada y continúa - creo mi amor que, podríamos hacerlo un poco mejor y…

Mañana nos tomaremos un tiempo para ir a conversar con él…

El marido resopla largamente interrumpiendo a la esposa, cambia el canal con el control remoto sin dejar de mirar a la pantalla y responde;

- Tienes razón querida, en realidad yo también lo vengo pensando desde hace un tiempo, tu tío Pedro todavía no nos ayuda en nada, mañana nos tomaremos un tiempo para ir a conversar con él, ahora estoy descansando…

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La historia, aunque un tanto exagerada, nos ilustra con claridad la situación en la que viven muchas personas actualmente, en un mundo de conformidad y miseria producto de su propia mediocridad.

Muchos de nosotros podemos hacer más por nuestras propias vidas y por los nuestros, pero preferimos no hacerlo y esperar algo de los demás, con el tiempo esa situación se convierte en costumbre y en una perniciosa “estabilidad”.

Es tiempo de salir del marasmo, de emprender el camino con los propios pies y caminar hacia el futuro por nosotros mismos, como un niño que en algún momento deja la mano de sus padres que lo sostienen, afirma sus propios pies y piernas… y comienza a caminar solo.

LUIS JÄEGER FERNÁNDEZ.

Crecer en las raíces


Una de las plantas más curiosas no apta para impacientes y que intriga mucho a las personas además de servir como un buen ejemplo es el bambú japonés.

Uno siembra la semilla y se dedica a cuidarla mucho la riega, abona, limpia la tierra alrededor y le brinda en general todos los cuidados que se le brinda a cualquier otra planta que uno quiera que crezca saludable y hermosa.
No ocurre nada durante siete años, uno puede morirse de impaciencia o pensar que la semilla ha muerto y que nunca brotará una plantita de allí.

Pero el cultivador con experiencia sabe esperar, sabe que algo está ocurriendo bajo tierra y sigue cuidando lo sembrado, lo sigue regando, abonando, alimentando y limpiando.

Hasta que en el séptimo año de pronto ocurre algo sorprendente, el premio a tanto esfuerzo y paciencia es manifestado: nace la planta de bambú y en solo seis semanas crece, pero no crece con lentitud como otras plantas, en solo esas seis semanas el bambú alcanza ¡MÁS DE 30 METROS DE ALTURA!. En algunos casos incluso se puede ver a simple vista cómo crece la planta.

Como para ponerse a pensar si realmente ¿Creció en solo seis semanas?. La verdad es que el crecimiento duró siete años y seis semanas, en los siete años estuvo desarrollando una compleja estructura de raíces capaz de soportar el súbito crecimiento posterior. No podemos imaginar que una raíz desarrollada a ritmo normal pudiera sostener una planta que súbitamente alcanza los 30 metros de altura.

Somos impacientes con nuestra vida, queremos todo tan rápido como nuestros deseos, pero Dios se toma su tiempo para cultivarnos, abonarnos, limpiar nuestro entorno y capacitarnos para poder soportar y administrar lo que pronto nos dará: la prosperidad y el éxito que le estamos pidiendo a diario la formación profesional, el negocio, la vida familiar que queremos: Si no estamos capacitados no sabremos llevar a buen destino todo aquello que Dios nos dará.

Es por eso que es importante tener paciencia con aquello que a Dios le pedimos, es importante mejorarnos a nosotros mismos como personas, profesionales, negociantes y cristianos, en realidad, nosotros podemos contribuir a acelerar el logro de nuestros objetivos y metas cuando nos preparamos, estudiamos e investigamos respecto a aquello que queremos hacer y cambiamos nuestros hábitos. Esa ventaja le llevamos al bambú que solo puede esperar y dejar que factores externos propicien su crecimiento.
Pero las personas sí podemos ayudar en el proceso, que crear nuestras raíces y fortalecerlas mucho antes de que nuestro crecimiento externo sea notorio, de lo contrario no estaremos en condiciones de soportar nuestro propio éxito.

LUIS JÄEGER FERNÁNDEZ.

El imbécil

Mi hija, por entonces de más o menos cuatro o cinco años me dio una lección muy importante:
Aún cursaba mis estudios de Ingeniería Civil en la Universidad y como suele ocurrir, había prestado uno de mis libros a un compañero de estudios con la promesa de que me lo devolvería después de estudiar y tomar notas, a tiempo para que yo hiciera lo propio antes de nuestro próximo examen.
Pues bien, como también suele ocurrir, el indicado amigo no devolvía el libro y la fecha del examen se acercaba peligrosamente así que no me quedó otra opción que ir a buscarlo.
Muy molesto por la situación y la irresponsabilidad del tipo, le ofrecía mi pequeña hija un paseo a lo que accedió obviamente muy feliz. Y allí íbamos a buscar al fulano para solicitarle la devolución del libro.
El amigo en cuestión vivía muy lejos de nuestra casa así que durante la caminata la niña se cansó y tuve que llevarla en brazos largo trecho. Como a cada minuto yo iba pensando en la situación, en la irresponsabilidad y la frescura de mi amigo, también iba murmurando y al conversar con la niña iba dejando salir mis frases de ira contra el susodicho, el diálogo era más o menos el siguiente:
- ¿A dónde vamos papi?
- A buscar a un amigo hijita.
Minutos más tarde:
- ¿Tienes que conversar con tu amigo papito?
- Al imbécil ese tengo que reclamarle mi libro hija
- Mmm, le has prestado tu libro a tu amigo?
- Sí hijita y el muy imbécil no me lo devuelve, lo necesito porque pasado mañana tengo examen.
- ¿Y tienes que estudiar en tu libro por que si no tu profesor te castiga?
Sonreí
- Si hijita, y el imbécil este tiene la culpa.
- ¿Falta mucho para llegar a la casa de tu amigo papito?
Yo estaba sudando para entonces y la ira era a cada instante más intensa:
- Felizmente ya falta poco hija, unas cuantas cuadras más y llegamos a la casa del imbécil este.
Cuando al fin llegamos a la puerta de la casa del amigo en cuestión, toqué la puerta poniendo a la niña en el suelo y abanicando mi rostro completamente cubierto de sudor.
En un momento abrió la puerta la esposa de mi amigo, salió y la saludé, no con muy buena cara, claro está.
Y antes de que pudiera siquiera preguntar por mi amigo, mi hija gritó:
- ¿Aquí vive el imbécil ese que no te devuelve tu libro papito?
Desconcierto total, tartamudeo, disculpas…fulanito no está pero en cuanto llegue le diré que le lleve su libro, hasta luego, portazo.
Una vez más, necesitamos mucha prudencia para hablar con los niños, mucho cuidado en cómo actuamos frente a ellos y cómo les hablamos.

LUIS JÄEGER FERNÁNDEZ.

Pregunta

El pequeño Esteban de seis años, estaba pasando unos días con su abuela.
Llevaba un rato jugando fuera con otros niños cuando entró en la casa y pregunta:
- Abuela, ¿Cómo se llama cuando dos personas duermen en el mismo cuarto y una de ellas está encima de la otra?
La abuela se sorprende, duda un momento pero decide finalmente decirle la verdad al niño:
- A eso se le llama relaciones sexuales, hijito.
El pequeño Esteban dijo:
- Aaahhhh, bien, gracias abuela y volvió a salir a charlar y a jugar con los otros niños.
Unos minutos después volvió a entrar y dijo todo enfadado:
- Abuela, no se llaman relaciones sexuales, se llaman literas y en algunos países los llaman camarotes, se usan cuando en los cuartos no hay mucho espacio para dos camas!.. Y la mamá de Diego quiere hablar contigo.

Esta pequeño y graciosa historia nos ilustra sobre cómo debemos cuidar nuestras palabras al tratar con los niños, criaturas tan delicadas.
Y también sobre cómo el pensamiento predominante en la mente de una persona aflora con tanta facilidad.

LUIS JÄEGER FERNÁNDEZ.

¿Escribió Vallejo sobre el tema del liderazgo?

El poema “Masa” de Cesar Vallejo contiene a mi parecer, los elementos necesarios par afirmar que sí, Vallejo escribió sobre el tema del liderazgo.

Este es el poema:
Al fin de la batalla,
y muerto el combatiente, vino hacia él un hombre
Y le dijo: «No mueras, te amo tanto!»
Pero el cadáver ¡ay! Siguió muriendo.
Se le acercaron dos y repitiéndole:
«No nos dejes! ¡Valor! ¡Vuelve a la vida!»
Pero el cadáver ¡ay! Siguió muriendo.
Le rodearon millones de individuos,
Con un ruego común: «¡Quédate hermano!»
Pero el cadáver ¡ay! Siguió muriendo.
Entonces, todos los hombres de la tierra
Le rodearon; les vió el cadáver triste, emocionado;
incorporase lentamente,
Abrazó al primer hombre; echóse a andar.
“Al fin de la batalla y muerto el combatiente…” comienza el poema y continúa diciendo cómo un hombre se acercó a pedirle que no se muriera, “—Pero el cadáver ¡ay! Siguió muriendo”

Vallejo hasta aquí está señalando cómo la buena voluntad de una persona por sí sola no es realmente suficiente para conseguir un resultado, de hecho quiero pensar que se refiere a nuestro país tal como están las cosas hoy en día.

“Se le acercaron dos…Pero el cadáver ¡ay! Siguió muriendo”
Con meridiana claridad podemos apreciar en este pasaje cómo puede darse la concurrencia de propósito en dos personas y cómo puede plasmarse en palabras de ánimo (¿motivación?) que, sin embargo, no consiguen el propósito.

Acudieron a él veinte, cien, mil, quinientos mil,
clamando: «Tanto amor, y no poder nada contra la muerte!»
Pero el cadáver ¡ay! Siguió muriendo.

Esta es la etapa de los lamentos, el genial Vallejo ha plasmado el momento en que la concurrencia de la multitud en ideas se constituye en simple y pasiva contemplación, resignación anate la desgracia y el desastre, no es coincidencia que en este momento haya miles de personas, cuantas más tengan esta actitud, menos podrán conseguir una meta de edificación. Nuestro país tiene mucha experiencia en ello, las multitudes son tan manejables…, veamos los recientes suceso de Bagua o las multitudes que que siguen a un “líder” irracional a pesar de reconocer su irracionalidad, culpable de esto puede ser el fracaso colectivo, la frustración por expectativas no satisfechas, el desengaño o la simple apatía y el pesimismo, el hecho es que la multitud sin forma nunca consigue nada positivo.

Pero sigamos analizando a Vallejo:

Le rodearon millones de individuos,
Con un ruego común: «¡Quédate hermano!»
Pero el cadáver ¡ay! Siguió muriendo.

Es decir, una multitud más grande tampoco es la solución y Vallejo lo tenía claro o se adelantó hasta nuestros días, como prefiera el lector.

Entonces, todos los hombres de la tierra
Le rodearon; les vio el cadáver triste, emocionado;
incorporose lentamente,
Abrazó al primer hombre; echóse a andar.

Aquí tenemos la clave del asunto: todos los hombres de la tierra puede significar toda la comunidad interesada en lograr ese objetivo común, ese que ya se había manifestado en las líneas anteriores como un ruego común y que ahora es plasmado en la actitud de la comunidad entera. Es recién cuando la masa informe deja de serlo y comienza a tomar forma, cuando el grupo comienza a ser equipo y cuando los equipos comienzan a forjar una organización.

Obsérvese que ahora “…le rodearon, les vio el cadáver…”. Es decir, ahora no fue necesario que dijeran nada, solo les vio el cadáver, les vio a todos juntos, vio la unidad de propósito y se emocionó. Es decir, más que las solas palabras (que por sí tienen su importancia, es innegable) es cuando caló hondo en el espíritu del hombre que estaba muriendo, produjo una emoción profunda y provocó un cambio de actitud.

incorporose lentamente,
Aquí aparece la actitud contagiada o inspirada por todos los demás juntos, es el momento en que el agonizante deja su pasividad y comienza a utilizar su potencial para conservar su propia vida pero que estaba dejando ir, decide levantarse y sumarse.

Abrazó al primer hombre; echóse a andar.

Vallejo no aclara quién es este primer hombre, puede ser el primero que se acercó a él al comienzo, o puede ser simplemente el que encabezó y lideró a toda la humanidad para volverse a acercar, prefiero la segunda opción, en todo caso el primer hombre se había acercado y al no conseguir el resultado fue por otro y volvió; luego los dos fueron por más hombres y cada vez retornaron sobre el propósito.

Sea cual fuere la situación al detalle, lo cierto es que el recién incorporado abrazó al primer hombre que en ese momento se encontraba allí, es decir, el líder de toda la humanidad. Para nuestro propósito, es el líder de toda la organización, o de toda la comunidad o de todo el país, según el entorno y el contexto en el que los acontecimientos se desarrollen.

La figura es pues, muy clara, unidad de propósito por un lado, y el líder adecuado por el otro, el conjunto es el ideal para conseguir cualquier propósito.

Vallejo pues, sí escribió una obra maestra sobre liderazgo, es la más corta que conozco al respecto, pero a la vez, la más ilustrativa.

LUIS JÄEGER FERNÁNDEZ.

La fuente de la dignidad humana

Hace un tiempo estuve dirigiendo una conferencia ante un auditorio de jóvenes, decidí lanzarle la siguiente pregunta:

¿Qué piensan sobre los actos de Hitler y los nazis contra los judíos?
- La respuesta general fue que se trató de actos muy malos, denigrantes, crueles, actos de maldad propios de enfermos mentales y calificativos por el estilo.

Luego pregunté:
¿Por qué son tan malos esos actos, por qué son tan malos y repudiables los actos de Hitler y los suyos contra los judíos?

Varias manos se alzaron:
- Porque fueron actos inhumanos - dijo una chica.
- Recuerden que lo hicieron seres humanos, les respondí, aunque no nos guste, debemos reconocer que fueron seres humanos quienes hicieron todo aquello.
- Porque fue ilegal . dijo un joven.

Recuerden jóvenes que Hitler dictó leyes específicas para que los actos de sus seguidores tuvieran el marco legal necesario, recuerden que las leyes humanas se cambian y se adecúan a las circunstancias o intereses; el hecho es que, los asesinatos, las torturas, las violaciones, las mutilaciones y todo eso que los nazis hicieron no estaba fuera de su marco legal, no fueron actros ilegales - respondí.

Y así, uno a uno fui derribando sus ideas y argumentos, de lo único que estábamos seguros es de que trató de actos sumamente malos contra las personas.

Finalmente les dije:
Jóvenes, remontémonos hasta las primeras páginas del Génesis, yo sé que no está muy de moda que digamos en las escuelas y universidades el leer la Biblia, pero también sé que en el fondo ustedes sí están de acuerdo en que es la Palabra de Dios y es por lo tanto, infalible.

Génesis dice que Dios creó al hombre a Su imagen y semejanza, es decir, similar a Él; el hombre es por lo tanto, un ser de origen y calidad divinos; su vida tiene la calidad de vida de Dios. Es increíble pero lo hemos olvidado, hemos olvidad nuestro origen y hemos sacrificado nuestra mayor calidad en el altar de lo que consideramos ciencia, aquello que podemos ver y palpar, buscamos una explicación y una lógica jurídica olvidando la esencia de nuestro ser.

Jóvenes, el hombre es imagen y semejanza de Dios, y allí radica la esencia de su ser, en ese origen divino radica la respetabilidad inconmovible de nuestra dignidad. Cualquier ofensa a un ser humano sea niño, adulto, viejo o joven, hombre o mujer, rico o pobre, humilde o soberbio, constituye una ofensa a la dignidad de Dios.

Esta es una verdad a toda prueba, es un parámetro imposible de modificar, se han dado leyes para legalizar el aborto y eso hace que tal crimen sea legal desde el punto de vista humano, pero nunca lo será desde el ángulo divino, Hitler hizo legal el asesinato masivo de judíos pero no pudo desproveerlos de su carácter de creación de Dios; eso es algo que nunca nadie podrá arrancarnos de lo más íntimo de nuestra existencia.

En eso radica el fundamento inconmovible de la dignidad humana y no hay ni habrá teoría, tesis, hipótesis o ideología que pueda remover esa verdad fundamental, la vida sin Dios no tiene explicación pese a las teorías científicas más avanzadas.

Recordemos también al propio Jesús cuando dice “…cuando estuve enfermo me visitaste, cuando estuve desnudo me vestiste, cuanto tuve hambre me diste de comer” clarísima declaración que confirma la esencia divina de cualquier ser humano, de todos nosotros.

Reflexionemos pues, todos y todos a una hagamos propósito de respetarnos unos a otros, de amarnos de verdad unos a otros, de no mentirnos el uno al otro, de no maltratar a nuestros semejantes, de ser solidarios.

Los jóvenes salieron pensativos, pero animados, dueños de una nueva actitud sobre sí mismos y sobre los demás.

LUIS JÄEGER FERNÁNDEZ.

La cigarra y la hormiga

 

VERSIÓN CLÁSICA- Durante el verano, bajo un calor sofocante la hormiga trabajaba afanosamente construyendo su casa (hormiguero) que la albergaría en el invierno, trabajaba con igual ahínco para recolectar y guardar convenientemente protegidos los alimentos con los que habría de subsistir durante la escasez.

- La cigarra mientras tanto, cómodamente instalada a la sombra de unas hojas y bebiendo deliciosos refrescos mira a la laboriosa hormiga, se compadece de su idiotez y la invita a compartir su ociosidad. Canta, baila y se divierte a lo grande burlándose del afán de la “tonta” hormiga.

- Llega el invierno y la hormiga se guarece en su recién terminada casa, disfruta de los alimentos que tan afanosamente guardó, está a salvo del intenso frío de afuera gracias a la buena y trabajosa construcción de su casa. Allí estará hasta que llegue la primavera.

- La cigarra, tiritando, sin comida y sin cobijo, muere de frío.

 

VERSIÓN PERUANA ó ¿Latinoamericana?

- Durante el verano, bajo un calor sofocante la hormiga trabajaba afanosamente construyendo su casa (hormiguero) que la albergaría en el invierno, trabajaba con igual ahínco para recolectar y guardar convenientemente protegidos los alimentos con los que habría de subsistir durante la escasez.

- La cigarra mientras tanto, cómodamente instalada a la sombra de unas hojas y bebiendo deliciosos refrescos mira a la laboriosa hormiga, se compadece de su idiotez y la invita a compartir su ociosidad. Canta, baila y se divierte a lo grande burlándose del afán de la “tonta” hormiga.

- Llega el invierno y la hormiga se guarece en su recién terminada casa, disfruta de los alimentos que tan afanosamente guardó, está a salvo del intenso frío de afuera gracias a la buena y trabajosa construcción de su casa. Allí estará hasta que llegue la primavera.

- La cigarra, tiritando fuertemente a causa del frío, organiza una conferencia de prensa en la que se pregunta por qué la hormiga tiene derecho a vivienda y comida mientras otros (como la “pobre” cigarra “con menos suerte”, que tienen frío y hambre, están en la pobreza.

- La televisión organiza un programa en vivo en el que la cigarra sale pasando frío y hambre; a la vez muestran pasajes en los que la hormiga está bien abrigadita en su casa y con la mesa llena de comida, muestran sus provisiones para todo el invierno y critican su abundancia frente a las carencias de la “pobre cigarra”.

- Todo el mundo se sorprende de que en un país próspero como el suyo dejen sufrir a la pobre cigarra mientras hay otros que viven en la abundancia, qué tal injusticia, qué tal desconsideración con las pobres cigarras.

- Las asociaciones de lucha contra la pobreza, las ONG´s pro Derechos Humanos, , los lidercillos de los partidos políticos: PPC, PAP, la UPP , UN, PP, la Iglesia Católica hacen manifestaciones “pacíficas” delante de la casa de la hormiga y la pintarrajean, rompen los vidrios, le lanzan piedras y la insultan.

- Los medios de prensa publican una serie de artículos cuestionando cómo la hormiga se ha enriquecido a espaldas de la cigarra sin el menor respeto a los derechos de las cigarras e instan al público a opinar en sus encuestas telefónicas y on line, a través de una mañosa pregunta donde tienen que decir si son partidarios de la igualdad o de la discriminación. (Como la “egoísta e insensible hormiga”)

- Las encuestas arrinconan al Congreso mientras las cigarras nacionalistas toman carreteras, bloquean calles rompiendo todo a su paso, comienzan a aparecer heridos hasta que se emite una Ley sobre la igualdad económica y una Ley Anti-discriminación.

- Aprovechan los invasores de terrenos para exigir títulos de propiedad por los terrenos que robaron hace unos años, y el Ejecutivo además les concede la ejecución de obras de habilitación, agua, desagüe, luz eléctrica, INTERNET, televisión por cable a cuenta de los impuestos que le son cobrados a las “insensibles, traicioneras y despreciables hormigas”.

- La SUNAT emite una Resolución Jefatural incrementando los impuestos de las hormigas y por si fuera poco le impone altísima multa porque no se hizo cargo de la cigarra, en el invierno. Comienza a cobrarle impuestos adelantados por las provisiones que recogerá el próximo verano bajo la promesa de devolver cualquier exceso en que se hubiese incurrido. Con ese dinero se financia la entrega de dinero gratuito a las cigarras, a cambio de no hacer nada, claro.

- El gobierno crea el “vasos de leche” para cobijar y proteger a los hijos de las ociosas y “vivísimas” cigarras. Las madres de las cigarras se organizan y defienden su “legítimo derecho” a seguir alimentando a sus hijos a costillas de las “sinvergüenzas y ricachonas” hormigas.

- El gobierno y el congreso crean una ley para permitir que las cigarras machos puedan preñar a varias hembras (que sabiéndolo casado y con hijos, igual se metieron con él y se embarazaron) y gozar del derecho de atención del parto en el Seguro Social pagado solo por las laboriosas hormigas.

- El gobierno finalmente titulara a las “vivísimas” hormigas que abusivamente invaden los terrenos del estado o de hormigas que a fuerza de trabajo y sudor los compraron. Estas cigarras se organizan para invadir nuevos terrenos “para sus hijitos” que también son muy pobres.

- Aprovechan la situación los choferes irresponsables que obtuvieron fraudulentamente sus licencias de conducir, que las falsifican y cometen infracciones de tránsito a cada paso, que van por allí matando con sus vehículos a cigarras y hormigas por igual por donde transitan, exigen que no se les cobre las papeletas de infracción , que se rebaje el importe de las multas, toman las calles, toman las carreteras, agraden a las hormigas choferes que sí se capacitan y quieren seguir trabajando honestamente, provocan disturbios, rompen las calles, rompen vidrios, agraden a todo el mundo,…

- La hormiga decepcionada, empaca y termina por irse a otro país, donde su esfuerzo sea reconocido y pueda disfrutar libremente de los frutos de su trabajo… donde no se le juzgue ni se le castigue, cuando tenga éxito, donde el fruto de su trabajo no le sea arrancado para financiar a las improductivas y ociosas cigarras.

- La antigua casa de la hormiga se convierte en albergue social para cigarras que irresponsablemente se reproducen, que esperan a que alguien llegue a indemnizarlas, donarles el alimento y los recursos para sobrevivir dignamente ellas y sus descendientes.

- Al gobierno se le reprocha no poner los medios necesarios. Los partidos proponen una comisión de investigación pluripartidista, juzgados de anticorrupción, que costará 50 millones de soles.

- Entretanto la cigarra muere de una sobredosis de holganza, comida y cerveza. Los medios de comunicación comentan el fracaso del gobierno para corregir las desigualdades sociales y la injusticia económica.

- La casa termina siendo ocupada por una banda de arañas inmigrantes.

- Triste pero es nuestra realidad….

Cualquier semejanza con alguna realidad en nuestro país, desde luego, es….la más pura y real verdad…

 

COMENTARIOS:

Lo malo de esta fabula a la peruana es que, muchos ni siquiera la leerán… Especialmente los políticos… Y otros, ni siquiera la reflexionarán. Habrá quiénes (la mayoría) se identifiquen con la hormiga, y otros con la cigarra.

Pero lo cierto es, que hasta que el sistema deje de cobijar a cigarras holgazanas y a mañosos manifestantes, que solo se dedican a criticar a los que han logrado lo que ellos no pueden lograr, a hacer plantones, decir lo que otros ‘deben’ hacer. Y a hablar y hablar, pero no a trabajar… Seguiremos siendo el país de nunca crecer y nunca progresar.

Ahora si que si no pasas este correo, la reflexión sobre esta situación no se dará y en vez de tener mas hormigas en el país, crecerá la plaga de cigarras que ya tenemos. Triste porvenir para nuestro país (¿o nuestro continente?)

LUIS JÄEGER FERNÁNDEZ.

Una honestidad tan grande…

Tenía algo como 8 años de edad, mi hermano Willy (Wilhelm) tenía más o menos 5.

Vivía con nosotros nuestra abuela paterna, la llamábamos Kelly (diminutivo de Ángela que mi hermano cuando apenas pronunciaba sus primeras palabras convirtió en el nuevo y definitivo nombre de la abuela).

Era una viejecita que, como todas las abuelas, tenía su nieto preferido, Willy, pero nos amaba a todos, constancia de ello eran sus reprimendas cuando hacíamos algo que no se ajustaba a su idea de lo correcto en el actuar de unos niños como nosotros.

Un suceso marcó mi vida para siempre, hoy suelo mencionarlo cuando pronuncio una conferencia o un sermón (cuando el pastor de mi iglesia lo permite) una muestra de honestidad a toda prueba, a prueba de hierro, de balas y de bombas, situación que ya no se ve mucho por estos días, valga la verdad.

En aquel tiempo, que a uno le dieran una propina tan grande como UN SOL (la moneda peruana entonces era el SOL DE ORO), una pieza metálica de color dorado enorme y muy pesada, era todo un acontecimiento, se sentía uno poco menos que multimillonario y todopoderoso, en situaciones normales uno podía esperar una propina de cinco o diez centavos cada quince días o más.

Si mal no recuerdo, Willy recibió un sol como regalo de cumpleaños aquella vez y para no malgastar aquel inigualable tesoro, después de mucho esconderlo en sus bolsillos, debajo de su almohada, en una cajita que a su vez escondió debajo de su cama y no le quitaba el ojo de encima, en fin, después de esconder su valiosisima moneda en mil lugares y después de meditarlo mucho, tomó una decisión.

Se la encargaría a Kelly, así tendría a quién reclamársela después. De modo que hacia allí fuimos, al cuarto de la abuelita. Ella se sintió muy contenta en ser depositaria de tamaña muestra de confianza de nada menos que su nieto favorito y teniéndome como testigo del hecho, colocó la bendita moneda en un pañuelo junto con otras monedas (de cinco, diez, veinte o cincuenta centavos), lo ató bien y lo colocó dentro de una cajita de madera en la que guardaba sus propias “riquezas”.

Kelly no era que se diga una persona pudiente, quedó huérfana a temprana edad y fue criada en un orfanato, no conozco mucho más detalle de su niñez y juventud, solo que trabajó desde muy temprano y se casó con mi abuelo siendo igualmente muy joven y llegó a tener siete hijos a los que tuvo que cuidar, vestir, alimentar, criar y educar no solo sin la ayuda del marido que pronto mostró su afición al alcohol y todo lo que viene acompañando a la bebida; sino hasta en contra del hombre por ese comportamiento de los alcohólicos que es tan conocido.

En el tiempo que comento, ella vivía en nuestra casa (que tampoco era muy cómoda que digamos), se la había acondicionado un pequeño cuartito en el que tenía su cama y unas pocas cosillas más aparte de su ropa. No tenía ingresos más allá de las propinas que sus hijos que alcanzaron a estudiar una carrera profesional y tenían empleo le daban (no es mucho el sueldo de los profesores en este país), así que con las justas podía cubrir sus necesidades más apremiantes.

Valgan verdades, todos los días Willy le recordaba el encargo, ella entonces sonreía dulcemente y nos llevaba ante su pequeña cómoda, abría su cajón que tenía con llave y extraía la pequeña cajita de madera, desanudaba trabajosamente el pañuelo y nos mostraba las monedas, el sol destacaba por su tamaño; contentos nos íbamos a seguir jugando.

Unos pocos días después se nos olvidó el asunto, no preguntamos más por la moneda y la vida transcurrió como si tal cosa.

Debe haber pasado un par de años, días más días menos, por alguna razón mi hermano necesitaba disponer de dinero, ya más crecido era lógico, sus requerimientos eran algo más grandes que los de antes.

Obviamente, recordamos el encargo hecho a Kelly así que la buscamos. Yo tenía mis dudas, le dije a mi hermano que mejor era olvidar el asunto después de transcurrido tanto tiempo, le dije que era mejor no incomodar a la anciana y ponerla en un aprieto. Pero no, no hubo razones que él entendiera en su mente infantil, carente de malicia, él solo necesitaba su dinero y punto.

Una vez más vimos esa sonrisa suave, dulce, delicada; su voz que en momentos como ese enternecía hasta a las piedras más duras, nos miró y nos llevó ante la cómoda de marras.

Abrió con lentitud el cajón, sacó la cajita de madera y de ella el pañuelo, lo desató. Yo me iba sorprendiendo por segundos, cada vez más, seguramente había gastado el sol y ahora contaría sus monedas de cinco, diez, veinte y cincuenta centavos para reunir el sol y devolverlo a su engreído.

Sentí pena, sentí vergüenza, ajena, pero vergüenza al fin. No quise mirar el anciano rostro para no descubrir en él un atisbo de incomodidad; pero la curiosidad y mi propia preocupación me llamaban, empuñé dentro de mi bolsillo mi vieja moneda de 20 centavos que guardaba desde hace unos días, decidí dársela a Kelly para aliviar su compromiso. Cuando la miré descubrí con desconcierto que sonreía feliz. Sobre la colcha de su cama estaba el pañuelo, las monedas de menos valor habían disminuido, pero se distinguía con claridad el enorme sol.

Lo levantó y alargó el brazo hasta depositar la moneda en la mano que mi hermano mantenía abierta con la palma hacia arriba. Un par de rápidos “gracias Kelita” fue todo y nos fuimos dejando sendos besos en la anciana mejilla.

Nos sentimos nuevamente en posesión del mundo, le pedí la moneda al felicísimo poseedor y la observé, la sopesé (siempre era todo un acontecimiento sentir el peso de una moneda de ese tamaño) la miré con cuidado acercándola a mi rostro y… casi me caigo de espaldas; era la misma moneda que le entregamos a la abuela hacía alrededor de dos años.

No se me hacía posible creerlo pero la melladura en el metal junto a la “N” de UN SOL DE ORO, aquella marca hecha por quien sabe qué piedra, fierro u otro material antes de llegar a las manos de mi hermano me lo decía claramente, me arrojaba el hecho en la cara. Me quedé con la boca abierta, hice memoria: en dos años una persona como esa viejecita ¿Cuántas necesidades la habrán apremiado? ¿Se habrá sentido tentada a “tomar prestada la moneda ajena” para después reponer el dinero? Era simplemente difícil de creer… y quedé marcado hasta hoy.

Se lo comenté a mi padre y me respondió: - Mi mamá siempre fue así, jamás “tomo prestado” nada que le encargaran, siempre devolvió a cada quien su moneda original, a veces no tenía nada para darnos de comer, pero nunca tocó el dinero ajeno-.

Murió hace cerca de 10 años y siempre llevo conmigo ese recuerdo, ese sueño, si tan solo todos fuéramos depositarios de tamaña honestidad; si se pudiera confiar en cada uno de nosotros así…

LUIS JÄEGER FERNÁNDEZ.