Más vale malo por conocido…

Luego de la oficialización en el cargo de “picudo” –en la dirección técnica-, Javier Aguirre tendrá la responsabilidad de calificar a la selección mexicana para asistir al mundial de Sudáfrica en el año 2010. Javier Aguirre sustituye en el cargo al ya desgastado Sueco Sven Göran Eriksson –bien que hacía falta el cambio, ya que ni el mismo Eriksson se creía las promesas que refería en cada partido-.
La rueda de prensa en donde se oficializó su llegada al mando de la selección mexicana, según los registros de asistentes, fue la más concurrida (entre medios de comunicación, reporteros y colados…) –ni con Antonio Lavolpe, Hugo Sánchez o Eriksson se habían reunido tantos miembros de los medios para recibir al nuevo técnico de la selección nacional-.
Eriksson deja un entorno muy difícil para “El Vasco” por todos los puntos que se perdieron en las contiendas pasadas dentro del hexagonal para lograr la calificación al mundial. Actualmente México es cuarto del grupo con 3 puntos, merced de 2 derrotas (contra Estados Unidos y Honduras) y una victoria ante Costa Rica.
El mayor reto que tiene Aguirre es recuperar la confianza de los jugadores y de la afición en la selección mexicana, ya que desde que llegaron Hugo Sánchez y Eriksson, el equipo mexicano no demuestra la contundencia y trabajo colectivo necesario para lograr buenos resultados, pero sobre todo, que convenza dentro de la cancha.
Las declaraciones de Javier Aguirre fueron tajantes y claras: “Tenemos que ganar como sea y nos partiremos el alma -versión “light” para toda la familia, ya que Aguirre utilizó un lenguaje más coloquial; o florido, diría “Paquita” la del barrio- en cada partido”. Anteriormente, Aguirre ya había estado en una situación un poco más complicada al frente de la selección, cuando en las eliminatorias para el mundial de Corea-Japón tomo el lugar que dejó Enrique Meza y una selección mexicana al borde de la eliminación.
En 2001, Aguirre con menos experiencia –teniendo en su “bagaje” futbolístico solo un título de liga con el Pachuca en 1999-, tomó la selección de México logrando un sub-campeonato de Copa América en 2001 y la llevó hasta instancias de octavos de final en el mundial del 2002, en donde –para variar- se perdió con Estados Unidos, y por ende, el triste regreso a casa sin buenas noticias para contar. Anterior a esta experiencia, “El Vasco” ya había formado parte del cuerpo técnico de otras selecciones: Auxiliar de Mejía Barón en el mundial de 1994 en Estados Unidos y Auxiliar de “Memo” Vázquez en Juegos Panamericanos de 1995 en Mar de Plata.
Con la llegada de Javier Aguirre a la selección de México se calma un poco el temporal que vino azotando a la FemexFut, por parte de los medios de comunicación y la afición, por los malos resultados en los diferentes torneos internacionales en la gestión de Justino Compean y Decio de María; sin embargo todavía falta atestiguar que realmente se dé a Javier Aguirre la libertad de formar un esquema futbolístico que logre alcanzar las expectativas que se han formado sobre su persona, liderazgo y probada experiencia. Esperemos que los responsables de gestionar los recursos en la FemexFut se dediquen solo a eso y dejen al entrenador realizar las funciones deportivas y estratégicas como debe de ser.
Y como dice el refrán: Más vale “Vasco” por conocido, que otro Eriksson por conocer…
RAMIRO RUIZ SOLIS
GUADALAJARA, JALISCO
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