Circo que influyó en la fiesta brava en el siglo XVIII

Un circo influyo en la fiesta brava

Ya leida por Iñaki cambia un poco la trivia…

A mediados del siglo XVIII (Iñaki menciona XIX) Madrid fue visitado por un circo que tenía entre sus estrellas a un grupo de personas cuya forma de vestir influyó en el nombre de una de las suertes de la fiesta brava. ¿Que tenían este grupo de personas y cómo es que influyeron?

Francisco Macias de Toluca la responde:

El monosabio es el mozo que ayuda y, si es necesario, socorre al picador en la plaza de toros durante la lidia. Le ayuda a montarse, sujeta al caballo en la suerte de varas para que no sea derribado y socorre el picador si el caballo es derribado. Llevan una vestimenta distinta al resto del personal, que desde mediados del siglo XIX se ha mantenido invariable, consistente en una blusa floja y cerrada de color rojo o azul, y pantalón oscuro y una gorrilla del mismo color que la blusa. Es el único autorizado a pisar el ruedo, además de los toreros, durante la lidia.

El nombre de monosabio procede de un espectáculo circense que tuvo lugar en Madrid hacia 1847 y en el que una cuadrilla de monos amaestrados realizaba una serie de habilidades con el nombre artístico de los «monos sabios». Estos simios vestían unos blusones de color encarnado y al público madrileño le dio por compararlos con los uniformes que vestían los mozos de caballos, llamados hasta entonces con el nombre genérico de chulos. El nombre tuvo fortuna y los «monos sabios» acabaron lexicalizándose en una sola palabra –monosabios– incorporada desde entonces al léxico taurino y admitida posteriormente en el Diccionario de la lengua española de la Real Academia Española.

Fuente: José María de Cossío, Los toros, Madrid, Espasa Calpe, 2007. Tomo 6, págs. 79-84.
Wikipedia, La Enciclopedia Libre.

2 Respuestas to “Circo que influyó en la fiesta brava en el siglo XVIII”

  1. Francisco Macias de Toluca on October 14th, 2009 at 8:21 am

    El monosabio es el mozo que ayuda y, si es necesario, socorre al picador en la plaza de toros durante la lidia. Le ayuda a montarse, sujeta al caballo en la suerte de varas para que no sea derribado y socorre el picador si el caballo es derribado. Llevan una vestimenta distinta al resto del personal, que desde mediados del siglo XIX se ha mantenido invariable, consistente en una blusa floja y cerrada de color rojo o azul, y pantalón oscuro y una gorrilla del mismo color que la blusa. Es el único autorizado a pisar el ruedo, además de los toreros, durante la lidia.

    El nombre de monosabio procede de un espectáculo circense que tuvo lugar en Madrid hacia 1847 y en el que una cuadrilla de monos amaestrados realizaba una serie de habilidades con el nombre artístico de los «monos sabios». Estos simios vestían unos blusones de color encarnado y al público madrileño le dio por compararlos con los uniformes que vestían los mozos de caballos, llamados hasta entonces con el nombre genérico de chulos. El nombre tuvo fortuna y los «monos sabios» acabaron lexicalizándose en una sola palabra –monosabios– incorporada desde entonces al léxico taurino y admitida posteriormente en el Diccionario de la lengua española de la Real Academia Española.

    Fuente: José María de Cossío, Los toros, Madrid, Espasa Calpe, 2007. Tomo 6, págs. 79-84.

    Wikipedia, La Enciclopedia Libre.

  2. Francisco Macias de Toluca on October 14th, 2009 at 8:35 am

    Refiriéndonos al origen del nombre de monosabio, que les fue otorgado a los mozos encargados de auxiliar al picador, y cuya denominación está plenamente generalizada, se debe a que hacia el año 1847 fue a exhibirse a Madrid una cuadrilla de monos, casi con toda seguridad de la especie chimpancés, en un teatrillo llamado de Cervantes que estuvo ubicado en la calle de Alcalá, esquina a la del Barquillo, donde con anterioridad estuvo el teatro Apolo. Refiera Sánchez de Neira (La Lidia, 1889) que “aquel industrial tenía de tal modo amaestrados su troupe en hacer diferentes habilidades, que el público aceptó de buen agrado el nombre de monos sabios con que su amo los había bautizado. Aparte de la señorita Batavia y el mono Cocinero, los demás vestían trajes encarnados, y como el uniforme que se hizo llevara a los mozos de caballos en la plazas de toros eran entonces de igual color, y los muchachos, a excepción de Salerito y el Gobernador, era feos en su mayoría, la gente de buen humor que ocupaba el tendido 5 les llamó desde entonces monos sabios, y con ese apodo se quedaron y continúan.”

    http://www.laplazareal.net TOROS EN EL PUERTO,LA GACETILLA TAURINA Nº 59/27 Diciembre 2006(Textos originales del Dr. en veterinaria D. Juan J. Zaldivar)De chulos a monosabios.